viernes, 28 de agosto de 2015

PONIENTE EN AGOSTO




Adoro los ponientes de finales de agosto, parece que el mar quiere despedirse de nosotros  con ese derroche de espuma, con esa bravura que sobrecoge y te hace ver la inmensidad y el poder  que posee, de forma que en los próximos meses no puedas olvidar ese sonido que solo aquí puedes escuchar. Porque el mar sabe que no eres de aquí, que vuelves cada año buscando esas sensaciones inigualables que no encuentras en ningún otro lugar. El mar sabe que vienes buscando paz, que vienes a rememorar esos momentos mágicos que solo aquí, verano tras verano, consigues, y por eso te obsequia con atardeceres rosados y cálidos, con tardes interminables de baño y calma, con largos paseos en barca  en los que explorar todas esas calitas maravillosas, con esa brisa templada que acaricia tu rostro y te hace sentir en el paraíso, pero ese mismo mar, te despide, te recuerda que este no es tu lugar, que debes volver a tus ocupaciones, y lo hace despidiéndose como mejor sabe, con una demostración de fuerza y poder que solo busca despedirte de la mejor forma y que hará que tu nostalgia dure meses y que tus ganas de volver comiencen al dia siguiente de partir. Muchas gracias por este verano,  ya comienzo a pensar en el siguiente…

No hay comentarios:

Publicar un comentario en la entrada